Aprendizajes

Posteado en Citas, Historias, Libros sobre Junio 10, 2009 por Ale

Había una vez una mujer que se retiró a una cueva en las montañas con un gurú. Quería, decía ella, aprender todo lo que pudiera saber. El gurú le dio montones de libros y la dejó sola para que pudiera estudiar. Cada mañana, el gurí regresaba a la cueva a verificar el progreso de la mujer. En su mano llevaba un pesado bastón de madera. Cada mañana le hacía la misma pregunta: “¿Ya has aprendido todo lo que se puede saber?” Cada mañana, la respuesta era la misma. “No”, decía, “no lo he hecho”. El gurú entonces le pegaba en la cabeza con su bastón.
Esta escena se repitió durante meses. Un día el gurú entró en la cueva hizo la misma pregunta, escuchó la misma respuesta y levantó su bastón para pegarle de la misma manera, pero la mujer cogió el bastón del gurú, parando su golpe en el aire.
Aliviada de haber dado fin a los golpes cotidianos, pero temerosa de la represalia, la mujer volvió la vista hacia el gurú. Para su sorpresa, el gurú sonrió. “Felicidades”, le dijo, “te has graduado. Ahora sabes todo lo que necesitas saber”.
“¿Cómo es eso?”, preguntó la mujer.
“Has aprendido que nunca aprenderás todo lo que se puede saber”, le contestó. “Y has aprendido a parar el dolor”.

Tomado del libro Ya no seas codependiente

Evolución

Posteado en Frases, Recuerdos sobre Junio 8, 2009 por Ale

“¿Y por qué habiendo mundos más evolucionados yo tenía que nacer en éste?”
Mafalda

Love is in the air

Posteado en Música, porque si sobre Mayo 11, 2009 por Ale

Recuerdos musicales

Posteado en Arte, Música, Personal, Recuerdos, Veracruz sobre Mayo 10, 2009 por Ale

Disfruto la música desde siempre, aunque nunca aprendí a tocar ningún instrumento (quizá debería decir “no he aprendido”, mientras haya vida hay oportunidades).
Disfruto bailar aunque no sé hacerlo bien y soy un poco tiesa para ello.
Hoy mientras buscaba algo de música para acompañar mi mañana me vinieron a la mente imágenes de mi niñez.
En esa época me sabía todos los pasos de moda porque mis hermanos me los enseñaba, lo que resultó que en las fiestas fuera un atractivo para los mayores. Yo simplemente disfrutaba la música.
Los veranos y las vacaciones eran propicias para que nos reunieramos todos los primos y montabamos las coreografías de los artistas de moda.
Pero si no había coreografía qué montar o no estabamos todos reunidos, no era impedimento para que mis hermanos (todos mayores que yo) quitaran la mesa de centro de la sala y nos pusieran música para bailar.
Fuí creciendo a la vez que me fuí haciendo más reacia para bailar.
Y mientras escuchaba la música por la mañana y recordaba mi infancia y a los primos envueltos en la música y el baile, también vinieron a mi mente las imágenes de mi madre bailando con cualquier sonido que fuera rítmico, o imágenes de mi misma cargando a mis sobrinos y bailando con ellos de cachetito .
Y finalmente coroné mi recuerdo con la imagen de la escena final de El amor tiene dos caras.

Pienso que no bailan realmente, pero el encuentro amoroso de esa escena es armónico como la música misma.

Polvo eres… y en arte te convertirás

Posteado en Arte sobre Mayo 1, 2009 por Ale

Hay gente que es capaz de crear arte con la materia prima menos imaginada, Scott Wade es el artista del polvo… ¡maravilloso!

¿Podremos ver más allá de lo evidente?

Posteado en Cotidianidad, Personal, Seguridad, Sociedad sobre Mayo 1, 2009 por Ale

Desde hace una semana la ciudad parece inmersa en un eterno domingo.
El encierro forzoso para todos, en mayor o menor medida ha sacado a flote muchas cosas. Unas buenas y otras no tanto.
Una velo de desconfianza nos cubre, nos atrapa.
Pero también un velo se descubre y deja al descubierto nuestros malos habitos de higiene.
Todo el que vive en la ciudad de México y viaja en metro ha padecido el infortunio de toparse con alguien que casi le estornuda en la cara, o que se tapa la boca con la mano y luego pone esa misma mano en los barandales, en los tubos de los vagones.
¿A quién no le han tosido casi en la cara?
Eso es parte de la cotidianidad, eso es parte de nuestros habitos de higiene.
A eso le deberiamos sumar que vivimos hacinados. Veinte millones de personas es demasiada gente para un espacio de tierra tan reducido.
Todos van de prisa, así es como viven sus vidas.
Se vive la mayor parte del tiempo fuera de nuestros hogares y la mayoría de la gente no sabe disfrutar ese espacio íntimo. Pero no todo es negativo, o al menos no a través de mi óptica.
A mi me gustan los cielos azules y las nubes algodonosas.
Me gusta poder ver la luna en cualquier de sus fases, cuando comienza la noche o al amanecer. Me gustan los atardeceres de cielo multicolor.
Estos días, aparte de ver tapabocas en los rostros y mucha menos gente en la calle de lo que es habitual, he podido ver el cielo que me llena el alma, el cielo que me hace brillar los ojos.
¿Por qué no también disfrutamos lo positivo que una situación extrema (que parece más fictícia que real) nos está aportando?

Me gusta…

Posteado en Personal, Recuerdos sobre Abril 26, 2009 por Ale

Despertar a la hora que mi reloj biológico indique.
Una taza de café por la mañana.
Ducharme al final de un dia ajetreado y caluroso.
La sensación refrescante del agua al pasar por mi garganta.
Tomar una cerveza o una copa de vino con mis amigos.
Las sonrisas de Emilianito.
Sus besos y sus abrazos repetidos uno tras otro, y su bendita inocencia incansable.
Llegar a la estación del metro y que al mismo tiempo llegue el tren con espacio suficiente.
Caminar siempre con un buen par de zapatos tenis puestos.
Las sonrisas inesperadas.
Poder distender un ambiente tenso.
Su mirada.
Su sonrisa.
Las historias largas de la infancia de mis padres, repetidas en cualquier charla de sobremesa.
Pueblear.
Escuchar música.
Tomar fotografías.
Escribir.
Abrazar.
Sus abrazos.
Sus besos, por supuesto.
Sus sms inesperados.
Ver crecer mis plantitas.
Las tardes-noches de pelicula con mis sobrinos comiendo palomitas hasta hartarnos.
Dar sin esperar recibir.
Dar por haber recibido.
Dormir 8 horas sin despertar.
Los abrazos de mi mamá.
Comer pasta.
Los chocolates.

Ignorancia

Posteado en Frases, Personal sobre Abril 25, 2009 por Ale

Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Albert Einstein


…  A lo mejor por eso me pudre tanto que haya gente que crea (y pregone) que todo lo sabe.

De recuerdos acuosos…

Posteado en Personal, Recuerdos, Veracruz sobre Abril 23, 2009 por Ale

No recuerdo exactamente cuándo fue la primera vez en mi vida que fui a la playa.
Sin embargo tengo recuerdos inolvidables de momentos en el mar cuando era niña y no tan niña.
En mi mente, como fotografías pasando de una mano a la otra, veo muchos momentos fijos del mar visto desde el pavimento.
O al mismo mar visto desde la arena.
Me recuerdo chapoteando en la orilla.
O sentada esperando que las olas rompieran justo donde yo tenía mis pies.
Recuerdo mi traje de baño, pero no logro distinguir si era azul o blanco.
Me recuerdo también de vuelta a casa caminando, cansada y llena de arena.
Y lo menos grato: me recuerdo con manchas de chapopote en la planta de los pies.
Por eso mi papá casi nunca nos daba permiso de ir, hasta que llegó el momento en que en definitiva los suspendió.
Recuerdo a mi madre encantada disfrutando el mar.
Recuerdo la imagen de un mar embravecido arrastrando a la orilla un barco que no pudo contra la fuerza de la naturaleza y quedó encallado en la orilla.
Me recuerdo a través de los años frente al mar, junto a el, a su lado… y muy lejos.
Recordar el mar me hace pensar (y sentir) en la calma y en la tormenta.
Quizá por eso cuando pienso en mar pienso en inmensidad, pienso en vida y pienso en muerte… pienso en todo.

Las cosas non gratas…

Posteado en Cotidianidad, Personal sobre Febrero 28, 2009 por Ale

Hay “norte” en el DF y no me gusta.
Prefiero tragar tierra de la playa del Golfo de México, que tragar tierra de esta contaminada ciudad.
Además aquí se caen los árboles a la menor provocación.
Además el ambiente de por sí seco, se torna más seco.
Además… el norte sin playa no es norte.