Archivos para Septiembre, 2008

De charlas espontaneas

Publicado en Personal, Seguridad el Septiembre 24, 2008 por Ale

Me gusta poder entablar una conversación con gente desconocida.
Lo que me disgusta de hacer eso que disfruto, aquí en el DF, es tener que cuidarme de lo que le digo a los taxistas, por ejemplo.
Hace días un compañero de trabajo al que había visto varias veces (hasta coincidimos en una fiesta en cierta ocasión), pero con quien nunca había tenido la oportunidad de conversar, se acercó a pedirme datos de trabajo se presentó y me dijo “¿no te parece feo que trabajemos en el mismo edificio y no nos conozcamos ni sepamos como nos llamamos?“.
Yo creo que es más feo que trabajemos juntos, sepamos como nos llamamos… y nos pongamos zancadillas.

En México pasa todo y no pasa nada

Publicado en Sociedad, Veracruz el Septiembre 21, 2008 por Ale

A veces es bueno salir de este pequeño universo en el que aparentemente se tiene todo.
Salir y volver mis pasos a mi tierra me hace ver de nuevo y de cerca la realidad del país. No la de los números y estadísticas de las que hablan los funcionarios públicos que no tienen absolutamente nada que ver con la realidad.
Salir y volver mis pasos a mi tierra me hace reencontrarme, al menos en la memoria (y gracias a la lluvia ininterrumpida vivída días atrás), con el pasado reciente que me recuerda que hace 2 años los habitantes de Tatahuicapan de Juárez tomaron el control de la presa  Yuribia y cerraron las válvulas, dejando sin agua a tres ciudad del sur de Veracruz (entre ellas Coatzacoalcos, por supuesto).
Desde hace más de 15 años ese manantial ha sido nuestro proveedor de agua.
Recuerdo que cuando llegamos a Coatzacoalcos, en 1978 aproximadamente, era indispensable contar con un aljibe y una bomba para no carecer de agua. Sin embargo a veces eso no era suficiente y nos veiamos en la necesidad de recurrir a quienes contaban con bombas de jarra.
Desde que Coatzacoalcos es provisto de agua de esos manantiales, el problema de la escases disminuyó notablemente.
Hace dos años cerraron las válvulas y si bien nos afectó, yo sí apoyé esa acción. Pedian la construcción de caminos, pedian contar con servicios básicos.
El gobierno (sea del color que sea) simplemente se vuelve amnésico y le importa nada cumplir con lo que promete en tiempos de campaña. Las únicas promesas con las que cumple son aquellas que le permiten pagar sus deudas de campaña y continuar avanzando para servirse de su posición.
Han pasado dos años exactamente y las cosas siguen igual, pero eso no parece importarle a nadie.

La segunda búsqueda

Publicado en Mudanzas, Sociedad el Septiembre 21, 2008 por Ale

Rentar el segundo departamento en el DF fue una experiencia hasta cierto punto frustrante.
Opciones para rentar siempre habrán muchas en diversos puntos de la ciudad, pero esas opciones se van reduciendo en la medida en que vamos parametrizando nuestra búsqueda.
Mi primer parámetro de búsqueda siempre fue pensando en un lugar cercano a alguna estación del metro, de preferencia que no tuviera que transbordar.
Leer los avisos clasificados es toda una delicia: con cuantas más flores adornen un anuncio, más habrá que desconfiar de la veracidad de lo que ofrecen.
La mayoría de los departamentos que se anuncian en el periódico los arrendan inmobiliarias, lo cuál hace que todo el proceso se complique considerablemente.
Como en muchos aspectos de la cotidianidad capitalina, este no se libra del factor desconfianza.

Amanecer violento

Publicado en Seguridad, Sociedad el Septiembre 16, 2008 por Ale

Hace seis años, un 11 de septiembre, desperté alrededor de las 8 de la mañana. Esa madrugada había llegado a casa casi a las 5. Fue una época viviendo jornadas de trabajo de más de 12 horas días, trabajando de lunes a domingo. Sin días de descanso ni tiempo para nada.
Ese día me arreglé rápido y me fuí a la oficina.
Al llegar ahí estaban todos comentando lo que había pasado en NY y el impacto de lo ocurrido no dejaba de arrastrarnos, de tocarnos las fibras profundas.
Hoy me desperté y escuché a mi madre decirle a mi padre “algo pasó en Morelia, pero no sé bien qué es”.
Inmediatamente me levanté y encendí la computadora para entrar a los sites de noticias.
Efectivamente un atentado en Morelia.
Aquí se corrió la voz de que iba a ocurrir algo similar y obviamente el parque de la ciudad lució vacío, muy poquita gente dando el grito en una noche sin nubes en el cielo, pero con una pesadez muy fuerte en el ambiente.
Hay una fotografía que me impactó mucho más que el resto, en ella se ve un par de tenis ensangrentados.
Yo creo que muy a pesar de cualquier “pero”, nuestro país no se merece todo lo que le está ocurriendo.
Ni se merece el terror que se está sembrando, ni los gobernantes que tiene.

15 de septiembre

Publicado en Seguridad, Sociedad, Veracruz el Septiembre 15, 2008 por Ale

Como buena grinch que soy para muchas cosas, pienso que la fiesta nacional por excelencia es un verdadero mitote del que la sociedad se cuelga como un pretexto más para reunirse y hacer jolgorio.
Con qué cara (aunque debería escribir garganta) gritan a todo pulmón un ¡Que viva México!, aquellos que viven recibiendo y ofreciendo mordidas a diestra y siniestra, aquellos que son creadores de fuentes de empleo mal pagadas y explotadas, aquellos maestros que amparados en una supuesta bien respaldad lucha sindical dejan sin clases a miles de niños, aquellos que ocupan cargos de elección popular a donde llegan única y exclusivamente para servirse del pueblo… por ejemplificar con algo, solamente.
Hace un año me reuní en la casa de la familia de una de mis mejores amigas, me encanta esa gente porque cualquier pretexto es bueno para armar fiesta y lo saben hacer en grande.
Hace un año desde la azotea de una de las casas donde estabamos se veían los fuegos artificiales de Xalapa y alcanzabamos a ver los de Coatepec y Xico.
Hace un año no tenía ni la más remota idea de que mi vida iba a dar un giro de tantos grados para colocarme donde estoy ahora.
Este año se respira cierto temor en el ambiente. Hace unos días, en esta pequeñita ciudad al sur de Veracruz quemaron por tercera ocasión un espectacular que pusieron las fuerzas armadas del país para invitar a la ciudadanía a denunciar cualquier intento de extorsión o actos delictivos.
Hace semanas ronda el ejercito las calles, así como me tocó verlo en alguna ocasión en Michoacán recién estrenado el operativo que implementó el gobierno federal contra el narco.
Hoy platiqué con algunas personas en la calle: la estilista donde fui a cortarme el cabello, la cajera del super, el gerente de uno de los cafés de moda en la ciudad y todos coincidieron en lo mismo: se sienten inseguros y no quieren salir, mucho menos reunirse hoy en el parque a dar el grito.
Esta noche hay rumores, pero son solo eso… rumores.

Mi segunda aventura

Publicado en Personal el Septiembre 10, 2008 por Ale

Después de firmar el contrato de arrendamiento, el siguiente paso obligado era comprar algo del menaje.
Yo no me conformo con poco, esa es la realidad de mi vida.
Encontrar un buen departamento, en un edificio no tan viejo, fue toda una aventura… claro que ninguna comparada con la segunda aventura de la renta de departamento.
El administrador de mi edificio es (o fue) un actor (no muy bueno, he de decir) retirado, muy simpático y platicón.
El primer departamento que renté fue compartido, cosa que terminó siendo complicado. Soy quisquillosa, lo acepto.
El segundo departamento que renté fue en la independencia total.
Estoy disfrutándolo, estoy contenta por tener un espacio propio.
Y como le dije a alguien: es parte de mis retos.

Tres meses variaditos

Publicado en Personal el Septiembre 9, 2008 por Ale

Los primeros tres meses fueron lo más duros. Pero a pesar de todo, me siento bendecida puesto que nunca me faltó nada… excepto tiempo.
Cada tropezón es una experiencia, es un escalón para aprender. Me gustaría aprender de la misma manera en todos los aspectos de mi vida, pero no soy así. A veces creo que debería ser más firme en ciertas circunstancias y con ciertas decisiones, y más flexible en otras.
En fin, que de esto se trata vivir.  Tomar la vida con sus altas, sus bajas, sus curvas, sus rectas, sus baches…
Pese a todo lo que se diga del DF, a mí me gusta. Y quizá porque ni lo conozco todo, ni conozco su peor cara.
Desde que llegué pensé buscar un lugar para vivir, cercano a una estación del metro. Lo conseguí sin proponermelo. Caminando, a escasos minutos, llegó a la estación más próxima.
No necesito transbordar ni me toca el flujo pesado a la hora en que yo me muevo… excepto el día que firmé el contrato de arrendamiento del departamento y tuve que moverme con el flujo pesado a las 6 de la tarde.
¡Es asfixiante esa experiencia!