Archivos para Noviembre, 2008

Cartas

Publicado en Personal el Noviembre 21, 2008 por Ale

Crecí viendo escribir cartas o recibiéndolas. Durante años fue el único medio para mantener unidas dos familias que vivían separadas por miles de kilómetros.
La primera carta que recibí fue después de que nos fuimos a vivir a Coatzacoalcos, esa carta me la escribió una vecina que vivía en el mismo edificio donde nosotros vivíamos.
Cuando nos mudamos de ciudad yo tenía escasos 5 años y ella era 2 o 3 años más grande que yo.
Recibí la carta quizá un año después de nuestra mudanza. Me dio un enorme gusto leerla, saber que me recordaba y le respondí esa carta. Después de ese primer intercambio se sucedieron una serie de envíos hasta que no hubo más, hoy no recuerdo quién fue la última que escribió una carta ni mucho menos.
Cuando cumplía años algunas veces una de mis hermanas, que vivía en otra ciudad, me enviaba telegramas para felicitarme. Lo podía hacer por teléfono, pero poner el telegrama era un detalle que a ella le gustaba tener con sus hermanos.
También tuve oportunidad de usar los giros telegráficos. Recién me fui a estudiar a la universidad, el único medio que había para que me llegara el dinero de mi manutención era Telégrafos Nacionales.
Después las opciones crecieron y no lo usé más.
Ahora vuelvo a tener contacto con Telecomm por mi trabajo, pero no uso sus servicios.
Memo en un mensaje preguntaba si se podían entablar relaciones utilizando el servicio postal mexicano como se utiliza el e-correo. Y la respuesta es una: si se puede.

Hace más de 50 años una de las hermanas de mi madre conoció a un muchacho español , por correspondencia. Las historias de gente que primero se conocía escribiéndose y luego en persona, no son historias nuevas, ni datan del siglo pasado (Víctor sabrá mucho más que yo del tema).
Recibir una carta en sobre, con sello y timbre postal es toda una experiencia que cada vez se vive menos. Recibir un correo (por el medio que sea) deja un sabor de boca inigualable, pero creo que el recibirlo en sobre, abrirlo y desdoblar las hojas… sabe delicioso!
En lo personal creo que sabe a un esfuerzo mayor que el que implica abrir una pc o laptop y entrar a la página del correo electrónico.
Sabe a tiempo y dedicación.

Pasado y presente

Publicado en Personal, Veracruz el Noviembre 16, 2008 por Ale

Mar

Crecí mirando al mar, muchos de mis recuerdos infantiles están relacionados con la arena del mar en los pies, la sal en la piel, la brisa refrescante, corretear las olas que rompen en la orilla y cosas por el estilo.
Crecí mirando el mar y temiéndolo, porque le temía a todo. Miedosa y sobreprotegida crecí. Le temía a los perros, a los gatos, a caminar sola por las calles, a las cuijas, a las cucarachas, a que no llegaran por mí a la escuela (confieso que este temor no es infundado)
Me veo a la distancia del tiempo y del lugar y extraño sentir al mar entrando por mis ojos, inundando mi interior. Extraño aquellas mañanas en que se observaba en total quietud, azul profundo, premonitorio de un día intensamente caluroso. Extraño el murmullo de las olas rompiendo en la orilla.
Me veo a la distancia del tiempo y del lugar y extraño el calor de la gente, el no temer ir caminando por las calles. A lo único que se le podía temer era al sol recalcitrante que hacía que programaramos nuestras salidas para cuando ya no se sintiera tan intenso ¡benditos los días en que se podía hacer eso!
Me veo a la distancia y me recuerdo niña, parada afuera de una tienda llorando porque me había separado de mi madre, estaba perdida. Y pienso que si hoy fuera niña y me hubiera parado afuera de la tienda y se hubiera acercado a mi alguna chica, como en aquel momento se acerco aquella, quizá no me hubiera llevado a casa, como ese día… hace casi 30 años.

Más allá…

Publicado en Personal el Noviembre 9, 2008 por Ale

Tengo mil y un ideas en la cabeza para dejar escritas en el blog (así como la Sherezada, pero en versión informática).
Tiene días que me ronda la cabeza la idea de escribir sobre aquellos libros que hay en casa, por los que casi despiden de Petroleos Mexicanos (con recesión de contrato incluída, por supuesto) al tio Roberto. Son realmente invaluables, hay en ellos màs que palabras en ruso (idioma que desconozco por completo). Hay en ellos, plasmada espontáneamente, más que una historia de ideales.
Tiene días que me ronda la cabeza escribir sobre lo acontecido días atrás en esta ciudad que tanto me gusta (será porque la conozco tan poco… y con ello aplica aquello de “yo era tan feliz en mi ignorancia”).
Pero hoy abrí una botella de vino.
A decir verdad es la primera en mi vida que descorcho. Es todo un arte hacerlo.
Hoy abrí la primera botella de vino que tomo en tu ausencia, pero en tu presencia también. Porque evidentemente uno no solamente está donde corpóreamente se encuentra. Uno está donde el corazón de los demás se encuentra.
Hoy no solamente descorché una botella de vino en tu presencia (no digo ausencia porque siempre estás)… hoy me fui a comprar despensa pensando en lo que a tí te gusta,… hoy me desperté pensando en lo mucho que gustan las mañanas que despierto a tu lado… pero también en lo mucho que me gusta ver el amanecer entre tus brazos…
Hoy desperté pensando en el calor de tu piel mezclado con el calor de la mía…
Hoy definitivamente estoy convencida de que los afectos, los amores, se llevan en la piel… más allá de donde corpóreamente existamos.