Archivos para Mayo, 2009
Recuerdos musicales
Publicado en Arte, Música, Personal, Recuerdos, Veracruz el Mayo 10, 2009 por AleDisfruto la música desde siempre, aunque nunca aprendí a tocar ningún instrumento (quizá debería decir “no he aprendido”, mientras haya vida hay oportunidades).
Disfruto bailar aunque no sé hacerlo bien y soy un poco tiesa para ello.
Hoy mientras buscaba algo de música para acompañar mi mañana me vinieron a la mente imágenes de mi niñez.
En esa época me sabía todos los pasos de moda porque mis hermanos me los enseñaba, lo que resultó que en las fiestas fuera un atractivo para los mayores. Yo simplemente disfrutaba la música.
Los veranos y las vacaciones eran propicias para que nos reunieramos todos los primos y montabamos las coreografías de los artistas de moda.
Pero si no había coreografía qué montar o no estabamos todos reunidos, no era impedimento para que mis hermanos (todos mayores que yo) quitaran la mesa de centro de la sala y nos pusieran música para bailar.
Fuí creciendo a la vez que me fuí haciendo más reacia para bailar.
Y mientras escuchaba la música por la mañana y recordaba mi infancia y a los primos envueltos en la música y el baile, también vinieron a mi mente las imágenes de mi madre bailando con cualquier sonido que fuera rítmico, o imágenes de mi misma cargando a mis sobrinos y bailando con ellos de cachetito .
Y finalmente coroné mi recuerdo con la imagen de la escena final de El amor tiene dos caras.
Pienso que no bailan realmente, pero el encuentro amoroso de esa escena es armónico como la música misma.
Polvo eres… y en arte te convertirás
Publicado en Arte el Mayo 1, 2009 por AleHay gente que es capaz de crear arte con la materia prima menos imaginada, Scott Wade es el artista del polvo… ¡maravilloso!



¿Podremos ver más allá de lo evidente?
Publicado en Cotidianidad, Personal, Seguridad, Sociedad el Mayo 1, 2009 por AleDesde hace una semana la ciudad parece inmersa en un eterno domingo.
El encierro forzoso para todos, en mayor o menor medida ha sacado a flote muchas cosas. Unas buenas y otras no tanto.
Una velo de desconfianza nos cubre, nos atrapa.
Pero también un velo se descubre y deja al descubierto nuestros malos habitos de higiene.
Todo el que vive en la ciudad de México y viaja en metro ha padecido el infortunio de toparse con alguien que casi le estornuda en la cara, o que se tapa la boca con la mano y luego pone esa misma mano en los barandales, en los tubos de los vagones.
¿A quién no le han tosido casi en la cara?
Eso es parte de la cotidianidad, eso es parte de nuestros habitos de higiene.
A eso le deberiamos sumar que vivimos hacinados. Veinte millones de personas es demasiada gente para un espacio de tierra tan reducido.
Todos van de prisa, así es como viven sus vidas.
Se vive la mayor parte del tiempo fuera de nuestros hogares y la mayoría de la gente no sabe disfrutar ese espacio íntimo. Pero no todo es negativo, o al menos no a través de mi óptica.
A mi me gustan los cielos azules y las nubes algodonosas.
Me gusta poder ver la luna en cualquier de sus fases, cuando comienza la noche o al amanecer. Me gustan los atardeceres de cielo multicolor.
Estos días, aparte de ver tapabocas en los rostros y mucha menos gente en la calle de lo que es habitual, he podido ver el cielo que me llena el alma, el cielo que me hace brillar los ojos.
¿Por qué no también disfrutamos lo positivo que una situación extrema (que parece más fictícia que real) nos está aportando?